"Entras, conoces a alguien, hablas con el, tomas algo, si te gusta le das su numero, despues el te llama, y te invitara a comer, al cine, a sitios bonitos por ahi y despues te pedira que salgas con el" Marie caminaba pensando en esto por los pasillos de la Universidad Central riendose dentro de si con algo de sorna, ella con sus 17 años a cuestas decia que no queria saber absolutamente nada de relaciones, aunque tenia el deseo profundo de enamorarse de alguien que la hiciera feliz; ella estudiante de Biologia, siempre opacada por su baja estatura y por el acne que ha acampado en su cara por años, tenia unos ojos marrones que eran sencillamente impactantes y un cuerpo bien proporcionado para sus 154 centimetros de altura... Ella despues de un pesado parcial recibio la invitacion para ir a una fiesta, mejor dicho, una de esas invitaciones donde el principal objetivo es joder y conocer gente nueva y ella accedio a ir.
Julian, computista, veia clase de matematica con Marie y la vio muy distinta a todos los dias de clase cuando estaba en el point oyendo a Amy Winehouse; tal vez era su imaginacion, tal vez era el ron que fluia por sus venas, no lo sabia, no lo queria preguntar. Se acerco a ella y la musica se detuvo, la luna era llena y brillaba para ellos.
Era nada mas un bajon de energia y las cosas al rato volvieron a ser normales, bueno no tanto: Marie tenia miedo a la oscuridad y le susurro a Julian que si lo podia abrazar y cuando llego la luz Marie tenia sus ojos cerrados y estaba apretada con fuerza mientras el le acariciaba lentamente la cara en señal de que se tranquilizara y de que no habia nada malo entre la penumbra. ¿El Resultado? Sencillo: A Julian lo molestaron toda la noche y en la uni fue apodado como "Julian el Osito" y Marie fue felicitada por todas sus amigas presentes. Ellos se rieron y parecian felices, en esa noche, en ese jardin y no querian pensar en futuro; hablaban, hablaban y las horas se hicieron eternas; se fue la noche y llego el dia, cuando iban a despedirse; el, ella, los 2, se quedaron abrazados como en el primer momento, se intercambiaron los numeros y ella se llego a su casa con prisa, se encerro y durmio con la impresion de tener sueños mas puros. El llego a su casa y tambien soño que su vida tal vez podria ser distinta.
Se vieron en la facultad y comieron juntos; hablaban y hablaban, la torpeza parecia no tener fin y todo parecia gracioso, optimista; Marie parecia tan absorta, tan pensativa, tan ansiosa de vivir mas momentos con su "osito". Ya para el pana Julian las cosas tampoco fueron iguales, incluso el otrora asocial era mas tomado en serio por sus amigos, inclusive por su profesora de Matematica que el pensaba que ella lo odiaba...
Fueron al cine, al museo de Ciencias, al de Arte Moderno, a la Montaña y un dia comiendo en la Facultad, cerca de las aulas de Fisica, el sol de mediodia era radiante y tal vez era demasiado radiante para el momento, Julian comia asado y pure de patatas y Marie comia pasta con atun, despues de hablar y hablar, se miraron a los ojos; mientras en la Plaza de la Langosta los amigos del antes asocial Julian jugaban magic y veian el curioso momento desde su palco. Se seguian mirando y fue timido el momento, la distancia entre ambos se acortaba y ella respiro profundamente, el cerro sus ojos, ella se acercaba y cuando los labios de Julian se entreabrieron frente a los labios de Marie, el recordo cuando comio un durazno-su fruta favorita-con su abuelo en el Jarillo por primera vez; el momento era de esos inolvidables, ella lo tomo del cuello y el le acaricio la cara, como la primera vez; luego cuando abrieron los ojos, se rieron y volvieron a besarse, esta vez menos timido, como si hubieran sido novios de siempre, esta vez sus lenguas se juntaron como si fueran siameses separados... Los amigos de Julian dejaron las cartas y aplaudieron efusivamente a la pareja.
Marie no creia en las palabras que su amiga le dijo cuando entro a la Facultad, pero ya ella se convencio que su escepticismo ante el amor era ya solo una ilusion.